Y vamos a ver si es verdad que se pueden tener aqui los resultados de las minis.














posesión de su título. Actualmente es el jefe de la guardia del Conde de Jaca, Mguel Samper, y caballero hospitalario, como a su vez lo fué su padre. Siendo Elvira la mayor, su hermano Segismundo estudia para sacerdote en el monasterio de San Juan de la Peña.
en esos momentos, encontrándosela en llamas y con los cadáveres de su familia al volver de vender unas ovejas en Monzón, junto con la única pista que tiene de los asesinos, un guante con seis dedos tirado en el suelo, junto a las huellas de varios caballos, no más de cinco. La otra vez que Dios demostró que no era su voluntad que Asdrubal muriese ese día fue cuando puso a unos hermanos Franciscanos en su camino, quienes le recogieron y le criaron en su convento de Jaca, convirtiéndole en un hombre de provecho, y enseñándole las bases de la lectura y escritura. Actualmente es un hombre muy reservado, aunque un gran cazador y un arquero letal, pobre pero honrado que ha acompañado a Elvira y a Jimena en su camino con la esperanza de encontrar al asesino de sus padres. Por cierto, nadie sabe por qué, pero le aterrorizan los melones.
ha regresado a Jaca tras haber sufrido graves heridas en la batalla naval de Pera (Febrero 1952).
Desde hace bastante tiempo he tenido en mente hacer una caja oscura, pero la primera que lo intenté fué un auténtico caos, y se vió condenada a dormir el sueño de los justos. A ver si con esta consigo aunque sea proyectar un rayo de luz que se filtra a través de las copas de los árboles
Es mi primera experiencia con veladuras, así que no espero que sea una obra de arte (en realidad no lo espero de ninguna de mis minis, que me conozco desde hace muchos años), pero he tomado la decisión de currarmelo todo lo posible, aunque seguramente eso querrá decir que este proyecto se extenderá durante meses y meses.
Lara lleva su indumentaria habitual, aunque seguro que en esto no he sido excesivamente fiel al juego, ni quería serlo, que no me apetece clonar una pantalla.
Su oponente va a ser un dientes de sable de la marca Reaper, comprado en e-minis, y para la escena todavía no lo tengo muy claro, aunque me gustaría que fuese una especie de templo budista en ruinas o similar, con arboles gigantes y glifos de piedra medio derruidos. Cualquier idea a este respecto será bienvenida.
Por cierto, Lara no está todavía terminada (creía que si, pero al ver las fotos me he dado cuenta de bastantes errores que habrá que pulir), y seguramente hasta le cambie la postura, como si estuviese lanzándose hacia atrás.
Bueno, en siguientes entregas iré actualizando mis progresos. Gracias por vuestra atención, y hasta la próxima, no olvidéis supervitaminarse y mineralizarse.
Desde que los oceanos se tragaron Atlantis, yo siempre he tendido a ser un poco "munchkin" en mis partidas. No hay placer comparable a ver como decenas de orcos van cayendo a tus pies, segados por el implacable hacha del héroe de turno. Pero incluso un munchkin como yo necesita de otras cosas. Al fin y al cabo el rol no es un juego al uso en el que se trata de ganar, o conseguir un objetivo. Aunque tambien tiene parte de esto último, para mi, y creo que para la práctica totalidad de jugadores, es una manera de vivr aventuras en lugares en los que o bien nunca podrás estar (dudo mucho que alguna vez pueda ver el resplandor de los rayos Gamma cerca de la puerta de Tannhauser, ni admirar los Argonath mientras navego por el Anduin en mi canoa) o es poco probable que lo hagas, con razas míticas, o realizando proezas que están al alcance de muy pocos.
Y en mi opinión, para esto no basta con unos cuantos dados de multiples caras y una hoja de papel garabateada en lapiz y normalmente con manchas de cocacola resecas. Para meter en el personaje a los jugadores, y en gran medida también para facilitar la labor del DJ, master, señor de los arcanos, o como quiera que le llames, tienes cinco sentidos que llenar. Debes dar a tus jugadores toda la información que necesiten para realmente sentir y visualizar én qué se han metido. Ni más ni menos. No siempre debes de dar toda la información necesaria. El describir minuciósamente todas las baldosas, bancos y capillas de una catedral puede ser tan contraproducente como decir simplemente que entran "en una iglesia", dar una vaga descripción de un personaje al que vean de pasada puede ser más interesante y productivo que proporcionar detalladamente un estereotipo conocido, o guardar silencio durante más segundos de lo estrictamente necesario mientras el grupo se mueve por unas catacumbas, mientras se escuchan de fondo los pasajes más inquietantes de la banda sonora de resident evil, puede proporcionar una sensación de peligro mucho mayor que el decir cada diez segundos que se sienten observados, y que una sombra se ha movido aquí o allá. También hay que huir de la repetición. Si siempre que va a haber problemas se escucha la música del bueno el feo y el malo, por poner un ejemplo, perderá efectividad.